Tal como escribí anteriormente, parece que el Transantiago fue diseñado por ingenieros de la Chile, los mismos que llenaron las carreteras chilenas de curvas con peralte contrario las que fueron afortunadamente corregidas por los concesionarios españoles.

En mi opinion, el problema fundamental del Transantiago es la mala predicción en los patrones de transporte de sus usuarios: hay sectores donde 5 lineas de buses con frecuencias de 1 por minuto fueron reemplazadas por una linea alimentadora con frecuencias 5 minutos. Además, en muchos casos, las lineas reemplazadas tenian recorridos directos a diferentes puntos de la capital (La Pintana - Providencia), ahora todo el mundo se tiene que apretujar en un tarro de sardina (bus alimentador), y seguir apretado en los troncales o el metro.

Una solución sería aumentar y alargar los recorridos de los troncales para cubrir zonas que ahora son exclusivas de los alimentadores. Tiene que haber un solapamiento de alimentadores y troncales (diferentes lineas que comparten parte de sus recorridos)

Antes del Transantiago la mayoría de los santiaguinos podian tomar un bus a pasos de sus casas. Ahora muchos tienen que caminar varios kilometros quedando expuestos al medio ambiente, crimen y perdida de tiempo. Los alimentadores deberian tener suficiente flexibilidad para modificar sus recorridos de forma que los pasajeros tengan que caminar menos de 5 cuadras (500 metros) para tomar un bus. No hay excusa para esta deficiencia (basta decidir que 1 de cada 5 buses se vaya por este otro lado)

La buena noticia es que la tarjeta bip permite individualizar a cada pasajero y registrar sus patrones de transporte en una base de datos. Esta informacion puede ser muy util para determinar deficiencias en oferta, aplicando correcciones en tiempo real.

Ojalá que estas ideas sirvan de algo, claro que mientras tengan a esos ingenieros de la Chile a cargo no vamos a llegar pa ningun lado.